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Nuestra profesión

El arte de elaborar cerveza Guinness®

El arte de elaborar Guinness®

Todo empezó en 1759 con un hombre y 100 £. Llevamos perfeccionando nuestro oficio desde entonces. Con una producción de más de 20 cervezas de talla mundial y una gran cantidad de elaboraciones nuevas que crean a diario nuestros maestros cerveceros, no sorprende que la marca Guinness sea conocida y querida en 150 países. Sin embargo, no importa dónde se elabore o se sirva: puede estar seguro de que su Guinness aún se inspira en los primeros lotes de nuestra stout legendaria, creada en St. James’s Gate, en Dublín, hace más de 200 años.

Close up of Guinness Draught
Close up of barley

Todo empieza con la cebada. Cebada sembrada en tierra irlandesa y malteada tras nuestros muros. No es un cereal fácil de cultivar, por lo que tenemos vínculos con agricultores que abarcan tres generaciones.

Esta cebada malteada es la base de nuestra cerveza. Se muele cuidadosamente en los molinos de nuestra fábrica y, a continuación, se mezcla con agua del lago Poulaphouca, en el condado de Wicklow. El agua se calienta y añade a la cebada malteada recién molida, triturando la mezcla para extraer los azúcares que permiten la elaboración de la cerveza. Esta mezcla se vierte en un “kieve” (o tanque de macerado) que separa el grano de un líquido que llamamos “mosto dulce”.

“Esta mezcla se vierte en un “kieve” (o tanque de macerado) que separa el grano de un líquido que llamamos “mosto dulce”.”

The gates of St James's Gate brewery

Es ahora cuando nuestra exclusiva cebada tostada entra en juego. La precisión en el proceso de tostado es lo que da a nuestra famosa cerveza negra su característico sabor y su oscura tonalidad rojo rubí. Levante su pinta hacia la luz y verá cómo brilla. 232 grados Celsius. Esa es la temperatura que transforma nuestra cebada en un estado de negra perfección. Es la temperatura que hace que Guinness tenga el sabor de Guinness. A menor temperatura, la cerveza no será tan sabrosa; si está más caliente, la cebada se quemará.

“232 grados Celsius. Esa es la temperatura que transforma nuestra cebada en un estado de negra perfección.”

El arte de tostar la cebada

El arte de tostar la cebada

Después añadimos otro ingrediente clave: el lúpulo. Se mezcla con la cebada tostada para darle a Guinness su sabor perfectamente equilibrado. Tras añadir el lúpulo, el mosto dulce se hierve durante 90 minutos antes de dejarlo enfriar y reposar.

Dried hops in a dish and a recipe

A continuación, es el turno de la levadura Guinness, una variedad que se remonta varias generaciones atrás. Es tan valiosa que guardamos una reserva bajo llave por si hubiera algún problema con nuestro principal proveedor. La levadura captura toda la esencia de cada uno de los ingredientes cuidadosamente seleccionados y garantiza que nuestra cerveza fermente a la perfección y adquiera el sabor que nos hace famosos en todo el mundo.

¿Y después? Nada. Paramos. Así todo se ralentiza y madura. El proceso de maduración permite que la cerveza desarrolle un equilibrio perfecto de sabor y consistencia. Después de todo, las cosas bien hechas llevan su tiempo.

Ahora es el turno del nitrógeno, la innovación revolucionaria que da vida a nuestra cerveza de barril creando la inimitable subida de las burbujas y la emblemática capa de espuma. Se añade en el proceso de envasado, tras el cual se realiza el “test de altura de la espuma” para garantizar que todas las pintas contengan la cantidad correcta de burbujas. Unas 3 000 000, si se lo está preguntando.

“Se realiza un “test de altura de la espuma” para garantizar que todas las pintas contengan la cantidad correcta de burbujas. Unas 3 000 000, si se lo está preguntando.”

A brewer checking the quality of Guinness Draught

Finalmente, antes de que la cerveza traspase nuestros muros (ya sea en barril, lata o botella), un panel sensorial evalúa cada uno de los lotes de Guinness para garantizar que ni una sola pinta de cerveza abandona nuestra fábrica hasta que no tenga exactamente el sabor que buscan nuestros expertos cerveceros. Algunos dirán que es el mejor trabajo del mundo. Solemos estar de acuerdo.

Brewers examining the appearance of Guinness Draught

Una cerveza muy viajada

Con ese primer lote de cerveza stout irlandesa comenzó un innovador legado de elaboración de cerveza, que ha llegado a implantarse en todo el globo. Más de 20 cervezas diferentes llevan el nombre de Guinness y estamos orgullosos de haber llegado a contar con nada menos que 18 fábricas de cerveza alrededor del mundo. Desde impulsar la industria del cultivo de cebada en Uganda hasta llevar a una nueva dimensión la cerveza rubia americana, no nos hemos detenido ante nada para tender puentes entre culturas y atravesar continentes.

Y, donde sea que se elaboren o sirvan, todas las pintas, botellas o latas de Guinness siguen los nobles valores de St. James’s Gate en Dublín, el lugar original de nacimiento de nuestra cerveza. Para ello, los cerveceros de todas las fábricas se han formado a conciencia para elaborar la cerveza al estilo de Guinness.

Y eso no es todo. Cada mes se envían de vuelta a Dublín lotes de nuestras legendarias elaboraciones para que nuestro panel sensorial verifique que todas las cervezas cumplen con su perfil de sabor único. Además, los cerveceros expertos de St. James’s Gate viajan regularmente por el mundo para transmitir sus conocimientos y pasión a nuestras cervecerías internacionales. Así que puede estar seguro de que disfruta de una experiencia Guinness inigualable, sea cual sea el país donde la beba. Elaboración de talla mundial en todo el planeta.